
San Anastasio de Cluny, monje
16 de octubre

«Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Muerte
c. 1085
Francia
culto local

San Anastasio, que había nacido en Venecia, era un monje muy sabio de la abadía de Mont-Saint-Michel, a mediados del siglo XII. Como el abad no fuese una persona muy recomendable y se le hubiese acusado de simonía, Anastasio abandonó el monasterio y se retiró a vivir como ermitaño en la región normanda de Tombelaine. Hacia el año de 1066, san Hugo de Cluny le invitó a ingresar en su monasterio. Siete años más tarde el papa san Gregorio VII le envió a España, probablemente para incitar a los españoles a sustituir la liturgia mozárabe por la latina. El cardenal Hugo de Remiremont (irónicamente apodado «Candidus»), que era entonces legado en Francia y España, había trabajado ya por esa causa. San Anastasio retornó pronto a Cluny, donde vivió apaciblemente otros siete años, al cabo de los cuales se retiró a una ermita de las cercanías de Toulouse. Según se dice, Hugo de Remiremont, quien había sido depuesto y excomulgado por sus repetidos actos de simonía, fue a reunirse con san Anastasio. El santo vivió entregado a la contemplación hasta que fue llamado nuevamente a su monasterio en 1085. Murió durante el viaje y fue sepultado en Doydes. Probablemente el santo es el autor de una «Epístola a Geraldo» sobre la Presencia Real.
La biografía de san Anastasio, escrita por un tal Galterio, puede verse en Mabillon y en Acta Sanctorum, oct., vol. VII, pte. 2. Sobre la cuestión de la epístola cf. Dictionnaire de Théologie Catholique, vol. I, c. 1166.