Las herejías

Introducción a las Herejías

La Iglesia Católica, fundada por Jesucristo sobre la roca que es Pedro, ha sido confiada a los sucesores de Pedro y a los Apóstoles para que sean guardianes y garantes de la comunión en una misma fe. Esta comunión se da solo en la verdad de una única fe sostenida y comunicada por el testimonio de los Apóstoles y sus sucesores en todo lugar y por los siglos de los siglos.

Definición de Herejía

El término 'herejía' viene del griego "heresis" (elección), que en la Sagrada Escritura aparece con el sentido de grupo o facción, o también de división. En este sentido, adquirió ya un carácter negativo y condenatorio en los primeros tiempos de la Iglesia. El Código de Derecho Canónico señala que «se llama herejía la negación pertinaz, después de recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse con fe divina y católica, o la duda pertinaz sobre la misma» (CIC can. 751).

Origen y Efectos de las Herejías

La herejía es la oposición voluntaria a la autoridad de Dios depositada en Pedro, los Apóstoles y sus sucesores, y lleva a la excomunión inmediata o latae sententiae, es decir, a la separación de los sacramentos de la Iglesia. En la historia, ya desde el tiempo de los Apóstoles, aparecieron las herejías como heridas a la unidad de la Iglesia, polarizando elementos de la doctrina cristiana y negando otros o sosteniendo visiones que pretendían unir sincréticamente la doctrina cristiana con otras religiones.

Principales Herejías

Gnosticismo

El gnosticismo ha sido siempre una grave amenaza para la Iglesia. Se impuso especialmente entre los siglos I y III, llegando a su máxima expansión en el siglo II. El gnosticismo cree en la posibilidad de ascender a una esfera oculta por medio de los conocimientos de verdades filosóficas o religiosas a las que solo una minoría selecta puede acceder.

Docetismo

El docetismo reduce la encarnación del Verbo a una mera apariencia, un mero parecer humano de Cristo. Su cuerpo no sería un cuerpo real sino una apariencia de cuerpo. Esta visión brota de una concepción pesimista de la carne y de todo el mundo material propia del gnosticismo.

Mandeísmo

El mandeísmo es una secta gnóstica que se desarrolló en los siglos I y II en el moderno Jordán. Los mandeos creen que el alma humana se halla cautiva del cuerpo y del universo material y que solo se puede salvar mediante el conocimiento revelado, una vida ética estricta y la observancia de ciertos ritos.

Maniqueísmo

El maniqueísmo es una secta religiosa fundada por Mani en el siglo tercero. Los maniqueos son dualistas y creen que hay una eterna lucha entre dos principios opuestos e irreductibles, el bien y el mal, que se asocian a la luz y a las tinieblas.

Monarquianismo (Modalismo - Adopcionismo)

El monarquianismo enseña que en Dios no hay más que una persona. Según la forma de explicar la persona de Jesucristo, se divide en dos grupos o tendencias: monarquianismo modalista (Modalismo) y monarquianismo dinamista o adopcionista (adopcionistas).

Ebionismo

El ebionismo es una herejía que negó la divinidad de Cristo por ser incapaz de concebir una única sustancia divina en varias personas. Los ebionitas se extendieron desde Persia hasta Siria y utilizaban un evangelio especial, llamado "Evangelio de los hebreos".

Arrianismo y Semiarrianismo

El arrianismo tomó su nombre de Arrio, sacerdote y obispo libio, quien propagó la idea de que Jesucristo no era Dios, sino que había sido creado por Él como punto de apoyo para su Plan. Los semiarrianos asumen el término homoiousios, pero en el sentido de similitud y no de consustancialidad.

Macedonianismo

La herejía recibe su nombre del obispo semiarriano Macedonio, quien enseñaba que en la Trinidad existía una jerarquía de personas, en la que el Hijo sería inferior al Padre y el Espíritu Santo sería inferior a ambos.

Herejías que Atentan Contra la Unión Dios-Hombre en Jesucristo

Nestorianismo

El nestorianismo enseña la existencia de dos personas separadas en Cristo encarnado: una divina, el Hijo de Dios; y otra humana, el hijo de María, unidas con una voluntad común.

Monofisismo

El monofisismo enseña que solo hay una naturaleza en la persona de Cristo, la divina. Se opone a la doctrina del Concilio de Calcedonia (451) sobre las dos naturalezas de Cristo.

Monotelismo

El monotelismo sostiene que Cristo posee dos naturalezas, pero afirma que tiene una sola voluntad. La herejía se originó de un intento de reconciliar las ideas de la herejía monofisita con la ortodoxia cristiana.

Otras Herejías

Montanismo

El montanismo es una herejía de tendencias apocalípticas y semi-místicas, que fue iniciada en la última mitad del siglo II en la región de Frigia (Asia Menor) por un profeta llamado Montano.

Albigenses

La secta herética de los albigenses se extendió por el sur y centro de Francia en la ciudad de Albi, de la cual tomó su nombre. Considerada en cierto sentido como un rebrote del maniqueísmo, la herejía se extendió con rapidez por Europa.

Valdenses

La secta herética de los valdenses fue fundada por Pedro Valdo, quien siendo un rico mercader de Lyon, dejó en 1173 todas sus posesiones y se convirtió en un predicador laico que viajaba de ciudad en ciudad. Sus ideas poco ortodoxas acerca del número de los sacramentos y su rechazo del Purgatorio hicieron necesaria la acción correctiva de las autoridades seculares y eclesiásticas.