Gracia y Justificación
La Gracia de Dios
La gracia es la participación en la vida de Dios y nos introduce en la intimidad de la vida trinitaria. Cuando el hombre, movido por la gracia de Dios, recibe el Bautismo, obtiene la justificación, y le son infundidas en el alma la fe, la esperanza y la caridad. La justificación es la obra más excelente del amor de Dios, manifestado en Jesucristo y concedido por el Espíritu Santo.
La Gracia y la Vida Trinitaria
La gracia nos hace 'hijos adoptivos' y nos permite llamar con verdad a Dios 'Padre'. Estamos llamados a ser perfectos como lo es el Padre Celestial, es decir, estamos llamados a la santidad personal, sea cual sea el estado o régimen de vida. La gracia es una participación de la vida de Dios y nos introduce en la vida trinitaria.
Tipos de Gracia
- La gracia santificante es el don gratuito que Dios nos hace de su vida, infundida por el Espíritu Santo en nuestra alma para curarla del pecado y santificarla, haciéndonos hijos de Dios.
- La gracia actual es un don transitorio que nos da Dios para nuestra conversión o para nuestra santificación.
- Los carismas son gracias especiales del Espíritu Santo, que están ordenados a la gracia santificante y tienen por fin el bien común de la Iglesia.
La Llamada a la Santidad
Todos los hombres están llamados a la santidad, sea cual sea su estado y régimen de vida, porque todos están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad. La iniciativa divina en la obra de la gracia previene, prepara y suscita la respuesta libre del hombre. La gracia es un don que nos permite responder a la llamada de Dios y caminar hacia la santidad.