Los doce frutos del Espíritu Santo
Vida y Moral Cristiana
Los frutos del Espíritu Santo son perfecciones que se van formando en cada uno de nosotros por medio del Espíritu Santo como primicias de la gloria eterna. Estos frutos se van produciendo a lo largo de la vida cristiana, después de recibir los siete dones del Espíritu Santo, conjuntamente con las virtudes teológicas, esto es en el bautismo.
¿Qué frutos produce el Espíritu Santo?
La Biblia nos enseña que el Espíritu Santo produce doce frutos, según la cita de Apocalipsis 22. En esta cita, podemos ver que son doce los frutos del Espíritu. Aunque el Apóstol Pablo en Gálatas 5:22 no nombró todos y cada uno de los frutos del Espíritu, podemos identificarlos con claridad.
- Amor: Es el primer fruto del Espíritu Santo, fundamento y raíz de todos los demás. Quien da este fruto hace ver a Cristo en su vida. (Juan 13:34)
- "Les doy este mandamiento nuevo: Que se amen los unos a los otros. Así como yo los amo a ustedes, así deben amarse ustedes los unos a los otros".
- Alegría: Este fruto se origina del fruto del amor, a pesar de las tribulaciones diarias y situaciones que nos embargan. (1 Pedro 1:8-9)
- "Ustedes lo aman sin haberlo visto; ahora creen en él sin verlo, y ahora se sienten llenos de una alegría inefable y celestial, al tener ya ahora eso mismo que pretende la fe, la salvación de sus almas".
- Paz: Este fruto es la perfección del fruto de la alegría, puesto que cuando se encuentra la alegría esta se desborda en aquel objeto deseado y amado, que por excelencia es Dios. (Juan 16:33)
- "Les he hablado de estas cosas para que tengan paz en mí. Ustedes encontrarán la persecución en el mundo. Pero, ánimo, yo he vencido al mundo".
- Paciencia: Sin lugar a dudas, la persona que da este fruto supera las perturbaciones que se generan durante la lucha diaria en la que estamos envueltos, contra el mundo y los placeres de la carne. (Efesios 4:2)
- "Sean humildes y amables, sean comprensivos y sopórtense unos a otros con amor".
- Longanimidad: Longanimidad es el mismo coraje o el ánimo en las dificultades que se oponen al bien; es un ánimo sobrenatural para concebir y ejecutar las obras de la verdad. (Romanos 2:4)
- "Esto sería aprovecharte de Dios y de su inmensa bondad, paciencia y comprensión, y no ver que esa bondad te quiere llevar a la conversión".
- Benignidad: Es la condición continua y permanente a la indulgencia y afabilidad, las cuales nos ayudan a ser gentiles y a defender la verdad sabiendo discutir, con dulzura hacia los demás. (Hebreos 5:2)
- "Es capaz de comprender a los ignorantes y a los extraviados, pues también lleva el peso de su propia debilidad".
- Bondad: Es la fuerza que nos ayuda a ocuparnos del prójimo y beneficiarlo. Es como consecuencia de la benignidad pero de manera más incisiva en quien sufre y necesita ayuda. (Gálatas 6:10)
- "Por consiguiente, mientras tengamos oportunidad, hagamos el bien a todos, y especialmente a los de casa, que son nuestros hermanos en la fe".
- Mansedumbre: Este fruto se opone a la cólera y reacciones violentas, evita que la persona tenga sentimientos de venganza o de rencor por ofensas recibidas. (Mateo 11:29-30)
- "Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy paciente y humilde de corazón, y sus almas encontrarán descanso, Pues mi yugo es suave y mi carga liviana".
- Fidelidad: Quien da este fruto defiende la fe en público y no la oculta por miedo o vergüenza. La fidelidad es cierta facilidad para aceptar todo lo que hay que creer; es firmeza para afianzarnos en ello y tener la seguridad de la verdad que creemos sin sentir dudas. (2 Corintios 2:17)
- "Se encuentran con facilidad vendedores de la palabra de Dios, pero nosotros actuamos por convicción; todo procede de Dios y hablamos en Cristo, en presencia de Dios".
- Modestia: Este fruto quita de la persona todo lo excesivo y mal educado, de forma que pone en "módo" la forma sencilla en el vestir, caminar, hablar, vivir... (1 Pedro 3:3)
- "No se preocupen tanto por lucir peinados rebuscados, collares de oro y vestidos lujosos, todas cosas exteriores, sino que más bien irradie de lo íntimo del corazón la belleza que no se pierde, es decir, un espíritu gentil y sereno. Eso sí que es precioso ante Dios".
- Continencia: Como indica su nombre, ayuda a contener o a tener a raya la concupiscencia en lo que concierne al comer, al beber, al divertirse y en los otros placeres de la vida terrenal. (Efesios 5:3)
- "Y ya que son santos, que la fornicación o cualquier clase de impureza o de codicia ni siquiera se mencionen entre ustedes".
- Castidad: La castidad es la victoria conseguida sobre la carne y ayuda a que el cristiano sea más un templo vivo del Espíritu Santo. Quien da este fruto es cuidadoso y delicado en todo lo que se refiere al uso de la sexualidad. (1 Tesalonicenses 4:3-7)
- "La voluntad de Dios es que se hagan santos y que rehúyan la fornicación. Que cada uno se comporte con su esposa con santidad y respeto, y no se deje llevar por pura pasión, como hace la gente que no conoce a Dios".